Cocreando Belleza Natural

Integrar una experiencia sensorial puede crear un cuidado de la piel verdaderamente holístico

La exposición prolongada a la contaminación, el sol, el calor o el humo de tabaco, entre otros, puede poner en peligro la barrera protectora natural de la piel. El estrés también es un factor responsable. Durante la pandemia mundial, el estrés emocional está afectando a las defensas naturales de la piel, así como algunos tejidos irritantes (mascarillas) que pueden causar picor, enrojecimiento y tirantez. Para gestionar estos estresores emocionales y físicos, muchas personas recurren a experiencias sensoriales que les permiten relajarse y promueven el bienestar.

Por ejemplo, en el Reino Unido el 45 % de los consumidores de entre 16 y 34 años ha realizado más actividades relacionadas con la belleza y el cuidado personal para reducir el estrés y la ansiedad desde el comienzo de la pandemia (Mintel, 2020). Esto forma parte de una tendencia de bienestar general que va en aumento y que vincula el bienestar físico con el psicológico.

Para contribuir a mejorar ambos aspectos, apelamos a las emociones y a los sentidos: estimulando el olfato, el tacto, el oído (música) o la vista (luz), podemos promover el bienestar psicológico y la belleza. Aquí vamos más allá. No solo planteamos de qué modo la experiencia sensorial y el bienestar general están psicológicamente relacionados, sino la manera en que podemos desarrollar productos de belleza que refuerzan esta asociación, activando físicamente los receptores sensoriales de nuestra piel, lo que genera una acción dermatológica de efecto calmante.

Las complejas asociaciones de la experiencia sensorial

La piel es un órgano que cuenta con receptores sensoriales. Nos conecta con nuestro entorno al sentir presión, temperatura, vibraciones y sensaciones táctiles a través de una red integrada de células especializadas, receptores y terminaciones nerviosas. En los últimos años se han descrito nuevas variedades de receptores de la piel, incluidos los —fascinantes— receptores gustativos.

La interconexión de los receptores sensoriales abre nuevas vías para identificar mecanismos de acción alternativos para el cuidado de la piel. Por ejemplo, recientemente se ha descubierto que los receptores para el sabor amargo no solo se encuentran en la lengua, sino también repartidos por toda la epidermis. Hemos sabido que estos receptores tienen una función inmunomoduladora en las enfermedades inflamatorias crónicas de la piel (dermatitis, eccema, etc.).

Cómo Provital ha aprovechado estos nuevos conocimientos

La detección de receptores sensoriales para el sabor amargo en la epidermis y su posible función en las enfermedades inflamatorias de la piel han hecho que Provital siga investigando la función de proteger la piel sensible contra reacciones inflamatorias. Hasta ahora se había detectado la presencia de determinados receptores sensoriales para el sabor amargo en los queratinocitos, pero no su presencia y función en los fibroblastos.

Junto con la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), Provital ha sido pionera al llevar a cabo una investigación sobre la función de los receptores del sabor amargo de la piel. Nuestra investigación ha demostrado la presencia y la funcionalidad previamente desconocidas de estos receptores en los fibroblastos que, como tipo fundamental de célula para la renovación y sanación de la piel, resultan esenciales en las fórmulas con efecto calmante. La presencia de receptores para el sabor amargo en los fibroblastos ha creado un nuevo mecanismo de acción que ofrece una solución para la piel sensible y reactiva.

El resultado de esta investigación es Senseryn™. Este ingrediente activa los receptores sensoriales para el sabor amargo a fin de mejorar la función de los fibroblastos mediante el lúpulo. Debido a su composición química, en particular a su componente de ácido alfa, se piensa que el lúpulo tiene propiedades calmantes y relajantes. Además, el lúpulo es conocido por su acción antioxidante y antibacteriana.

Cuidar la piel y el planeta

Senserynactúa sobre la barrera natural de la piel desde cuatro enfoques: refuerza la barrera química de la piel al estimular la respuesta antibacteriana; fortalece la barrera inmunológica al inhibir la respuesta inflamatoria; refuerza la barrera física de la piel al optimizar la matriz extracelular y mejorar la estructura de colágeno y, por último, fortalece la barrera microbiológica al actuar sobre patógenos clave de la microbiota.
Este ingrediente activo está elaborado con lúpulo que cultivan de forma artesanal agricultores del pueblo de Almacelles (región de Segrià en la provincia de Lleida, España), a tan solo unos kilómetros de distancia de Provital. Esto significa que Senseryn™ se ha desarrollado con un impacto medioambiental mínimo, como resultado de esta estrategia de abastecimiento de kilómetro cero. En el contexto de pandemia mundial, Senseryn™ calma y cuida, no solo la piel sino también el medioambiente.

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