Cocreando Belleza Natural

Atraer a consumidores respetuosos con el medio ambiente mediante certificaciones cosméticas veganas

El concepto de vegano es otra noción que procede de la industria alimentaria y, en ese ámbito, se refiere a restricciones en la dieta. Por su parte, un producto cosmético vegano se define como aquel que no contiene ningún ingrediente de origen animal. Esto incluye algunos ingredientes comunes de las fórmulas cosméticas, como la queratina o la lanolina, y todos los subproductos animales, como la cera de abejas. De modo que, para obtener certificaciones cosméticas veganas, las marcas no pueden emplear ninguno de esos ingredientes. 

Las certificaciones de terceros cubren el vacío que hay en lo que respecta a las demandas de los consumidores de productos veganos, ya que no existen definiciones legales ni para los productos veganos ni para los vegetarianos. Las certificaciones de terceros tratan de establecer criterios estandarizados y despejar las dudas de los consumidores veganos. Esto es importante si tenemos en cuenta el creciente poder de la base de consumidores veganos, en especial, entre los millennials y la generación Z.

Esta tendencia se refleja en el desarrollo de nuevos productos. Así, en el primer trimestre de 2020, el 67 % de los lanzamientos de nuevos productos completamente naturales u orgánicos en el mercado de belleza y de cuidado personal de Reino Unido también indicaban que eran veganos (Mintel, 2020); lo que supone un aumento del 17 % en dos años y demuestra la fuerza del movimiento vegano. A continuación incluimos una lista de las certificaciones cosméticas veganas más destacadas, para que las marcas puedan capitalizar esta tendencia en auge.

Certificación EVE VEGAN®

Expertise Végane Europe ha creado una certificación válida a nivel internacional para productos veganos que no contengan ingredientes de origen animal y que no hayan sido probados en animales vivos. Esta certificación se aplica a distintos tipos de productos aparte de los cosméticos (por ejemplo, a alimentos y bebidas) y no impone la obligación de ostentar una certificación orgánica.

La certificación establece tres categorías:

  • Clase 01: producto libre de sustancias animales, que no ha sido probado en animales y no tiene agentes técnicos de origen animal.
  • Clase 02: producto libre de sustancias animales, que no ha sido probado en animales y no tiene agentes técnicos de origen animal. Además, el 95 % del producto procede de agricultura vegana certificada.
  • Clase 03: describe un taller de producción conforme con el estándar EVE VEGAN®.

La certificación especifica algunas normas sobre los ingredientes, los procesos de transformación, el envasado, la producción y los ensayos de laboratorio.

Certificación V-Label

Esta certificación también prohíbe el uso de OGM o huevos de gallinas enjauladas. Asimismo, tiene en cuenta los métodos de envasado, fertilización y cultivo, y las trazas de ingredientes y contaminantes. Por otro lado, fomenta algunas prácticas, como evitar el uso de fertilizantes que contengan sustancias derivadas de animales o indicar, de forma voluntaria, la posible contaminación por trazas con alérgenos o productos de origen animal que pueda haberse generado en el proceso de producción.

Cruelty-Free

Esta etiqueta describe una certificación de producto que está estrechamente relacionada con los cosméticos veganos, pero que se centra en particular en los productos que no están realizados con animales ni probados en animales. También en este caso, los organismos de certificación definen los criterios para obtener esta etiqueta.

Leaping Bunny

Leaping Bunny proporciona certificaciones cosméticas veganas para productos realizados y probados sin dañar animales a empresas de Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea. Se aplica a productos cosméticos y de limpieza. Esta certificación garantiza que tanto los productos como sus componentes e ingredientes se han obtenido sin experimentar en animales. Según este estándar, solo están permitidas las pruebas in vitro o realizadas por completo en voluntarios.

Leaping Bunny insiste en esta última condición obligando a las empresas a obtener declaraciones de cumplimiento para los productos y las materias primas de los fabricantes y de los proveedores. En estas declaraciones firmadas manifiestan que la empresa no realiza experimentación en animales, ni se la encarga a terceros. La certificación de Leaping Bunny debe renovarse anualmente y las empresas están al tanto de que es posible que reciban una inspección para comprobar que cumplen con los requisitos.

Introducirse en un mercado boyante con las certificaciones cosméticas veganas

Vegano empieza a ser sinónimo de belleza ética. Al mismo tiempo que el consumo responsable se convierte en un movimiento aún más poderoso, los consumidores quieren pruebas patentes de que los productos se obtienen y se formulan de forma ética. Las certificaciones cosméticas veganas son una forma clara y efectiva de transmitir este mensaje, especialmente a los consumidores más jóvenes. En la actualidad, el 59 % de ellos solo usa productos no testados en animales (Mintel, 2019). La generación Z ya cuenta con un poder adquisitivo de 143.000 millones de dólares solo en Estados Unidos. Por eso, si las marcas atienden a las preferencias de este grupo ahora, podrán mantener su relevancia según este vaya madurando.

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